martes, 6 de junio de 2017


martes, 11 de abril de 2017

TESTIMONIOS ACERCA DE CF

"Participar de una constelación fue una experiencia muy movilizadora. Confieso que cuando escuché por primera vez del tema  pensé que era una demencia de mentes delirantes, pero tras dos años de seguir con el mismo problema  quise probar y averigüé con la psicóloga que me trataba. para ir con profesionales serios y formados.. 
He participado en dos y en ambas pude constelar, es decir plantear mi problema - sin detalles - y que otros representen lo que me pasaba.

Quedé impactada porque me planteo situaciones totalmente inesperadas, que creía superadas, pero  me estaban atando, generando angustia y no me dejaban avanzar. A veces lo que ves no te gusta pero de cualquier modo te ayuda para reparar esos vínculos familiares que están mal planteados o incluso cortarlos.
Lloré mucho en la sesiones, pero me hizo mucho bien, porque logré  desatar eos nudos que  me estaban ahorcando.
Y aunque parezca increíble los cambios se dan con  ciertos corrimientos de lugar, que son mentales pero también se hacen físicos y concretos  cuando lo trasladas a tu vida cotidiana. Y esos movimientos generan cambios en otras personas, que antes eran impensados.
A mi me ayudaron muchísimo, para ordenarme, pero sobre todo para ver que es lo que me estaba frenando. Fueron liberadoras en mas de un sentido. No solo por visualizar el problema sino también por ver una salida. Y allí es fundamental el rol de quienes te acompañan.
Ademas nadie me contó lo que pasa allí. Lo viví, Lo sentí. Me sirvió. Me fui con las manos llenas y el corazon ensanchado,
Antes de constelar mi tema, una de las participantes a quien no conocía  me eligió para que la representara  en su constelación familiar y juro que una especie de fuerza desconocida me hizo mover de lugar, caminar, y sentir cosas que no eran mías, que yo no tenia idea de a qué se debían.
Allí comprobé que no eran actores - como pensé al principio - sino, no se porque,  una especia de fuerza desconocida, energía o llamale como quieras te impulsaba. Pero en definitiva a mi me ayudaron y mucho.
Me senti cuidada. Sali fortalecida y movilizada." Mujer, periodista, 40 años

"Mi experiencia con relación a las constelaciones primero fue de búsqueda para atender algo que en un momento de mi vida, era un conflicto personal con el cual no podía. No veía salidas y a partir de una sugerencia me inscribí para Constelar. Si bien fui sin prejuicios y sin grandes expectativas, tenía una gran incertidumbre en relación a cómo sería y qué sacaría en limpio de esa instancia. Efectivamente, en la constelación ví representado mi universo, me identifiqué y visualicé un camino a seguir con alternativas: La representación fue completamente gráfica. Después participé en otras en otras etapas de mi vida con distintos tipos de  temas o situaciones. Además de constelar, también formé parte como observador y como representante. Vivencias intransferibles. Asumí el rol sin proponérmelo y dejé de asumirlo sin darme cuenta. Como una incorporar la vida de otra persona o un hecho en mi cuerpo. Yo sin estudiar el guión y sin ensayar fui protagonista de una película escrita y guionado de forma astral. Y como toda película la interpreta cada cual a su manera. Obviamente, si a alguien le están representando su historia y su conflicto más íntimo el grado de identificación va a ser mayor.
La constelación más significativa de todas fue la vez que sí o sí tenía 30 días para resolver algo que en caso de que no lo resolviera el conflicto sería de grandes proporciones. Sentía que estaba acorralado. No veía cómo resolverlo. Fui a la constelación sabiendo que encontraría la solución en esa instancia. Salí de la constelación habiendo visto la solución. Al otro día hice la propuesta, recibí la conformidad. La situación se resolvió mágicamente....y ahora disfruto cada día el resultado... " Hombre, docente , 53 años

"Desde la vivencia, una posibilidad de ver representado el inconsciente familiar, de darle forma de generar movimientos. De que fluya y se incluya aquello que no logra manifestarse y expresarse. Es un recurso transformador e intenso." G. 56 años

Y qué pasa si vas a un taller y no constelás tu situación personal? Transcribimos lo que nos cuenta una participante:
"Yo no constelé mi situación, participe en ronda vivenciando y apoyando activamente de las demás constelaciones.
Dentro de toda la movilización personal que me generó, destaco dos que para mi fueron muy importantes.
El sentir que somos uno, en lo mas profundo. Al despojarnos de todos los "ruidos" impuestos y auto impuestos.
Y tener la posibilidad de ver mi situación, que aunque no constelé, desde un lugar más amoroso y llevarme posibilidades, puntas desde donde empezar a trabajarme a mi misma y en relación a lo vincular con los demás. " Mujer, 47 años

jueves, 6 de abril de 2017

"Qué hacemos cuando constelamos? No se trata tanto de ver una verdad, sino de percibir algo que nos lleva hacia adelante" S. Hausner, seminario en Uruguay


Hay personas que van a un taller de constelaciones buscando una "solución" a un problema. Y es cierto, a veces la encuentran. Pero lo que se busca es que la persona tome fuerza para un próximo paso, un paso que lleve hacia vivir la propia vida, una posible salida. El cambio depende totalmente de una decisión personal. No hay herramientas "mágicas", lo que hay es trabajo sobre uno mismo, sus recursos, posibilidades y limitaciones. A veces tienen menor efecto las constelaciones en las que "todo queda solucionado" y tienen un mayor efecto las que abren caminos por los que transitar, las que dejan a la persona con una necesidad imperiosa y los empuja hacia un mejor lugar. Y cuando esto sucede también se crea una resonancia profunda en todo el grupo, el trabajo de una persona actúa en todos, en un sentido profundo y provoca movilización emocional y comprensión de sus propias temáticas. Suceden muchas cosas desde el silencio y desde cierto no-hacer.

martes, 28 de marzo de 2017

PERCEPCIÓN ESPECIAL EN LAS CF


En el trabajo que hacemos con la herramienta "constelaciones familiares" usamos un tipo especial de percepción. Y ese plural incluye tanto a los  que coordinan el taller como a todos los participantes.
Esta percepción está enfocada y libre de intenciones.Nace del centramiento interior, del abandono de las reflexiones, intenciones y los temores, requiere una apertura a lo que me mueve desde adentro.
Esta percepción es productiva, conduce a la acción y se amplía y profundiza en el hacer.
La ayuda desde esta percepción dura poco tiempo: se centra en lo esencial, muestra el paso siguiente y se retira para dejar al otro en libertad.
Se trata de una ayuda humilde, sin juicios, ni prejuicios.
Desde esa percepción es que trabaja quien coordina un taller (además de los aprendizajes teóricos y técnicos que sostienen también la tarea) y sobre todo desde la que trabaja el "representante", es decir la persona que colabora con la constelación familiar de un otro que quiere ver y/o resolver alguna temática personal. A eso también le llamamos "vaciarse".
PROCEDIMIENTO INICIAL


TALLER DE CONSTELACIONES FAMILIARES

Al iniciar un taller de constelaciones familiares, lo primero que hay que hacer es ayudar al grupo a formarse como tal, permitiendo que cada participante por un lado se centre en sí mismo y a la vez esté disponible y abierto para el trabajo. Eso lo logramos comenzando, en general, con una introducción , explicando qué son las constelaciones, cuáles son sus bases teóricas más importantes, hacemos referencia a  su creador Bert Hellinger (esto es importante sobre todo para personas que no cuentan con ninguna información). También explicamos cómo vamos a trabajar, ponemos algún ejemplo didáctico colocando en el espacio a personas representando a una familia, tal como se hará luego. Aclaramos que no es necesario contar toda la historia de la persona, sino más bien centrarse directamente en el problema actual que necesita abordar con esta herramienta. También es importante agradecer la presencia y la disponibilidad de todos los integrantes del grupo, hay que tener claro que todos los que participan en un grupo de constelaciones lo hacen desde un lugar de necesidad, por un lado, y de generosidad por el otro, ya que todos trabajan para todos, y se prestan para ayudar a personas que no conocen y probablemente nunca más vean. En este sentido es importante recalcar que cuando una persona es elegida como "representante" (es decir es invitada a formar parte de la constelación de una familia que desconoce) la mejor actitud es la de estar vacío, vacío de ideas, vacío de posibles soluciones, de prejuicios y sobre todo vacío de ganas de ayudar. Es importante y básico para este trabajo que los representantes sigan lo que van sintiendo y los movimientos que en ese momento surjan que en general son movimientos lentos (no dramáticos, no teatrales).
Para constelar tenemos que estar dispuestos a soltar la historia prearmada acerca de nuestra propia vida. Por eso pedimos el relato de los hechos, despojado de toda interpretación.
En una constelación no hay moral ni juicio, hay dinámicas en los vínculos que pueden explicar situaciones, síntomas, el actual malestar.
Por  último, y antes de comenzar a constelar los casos concretos, es recomendable hacer alguna dinámica breve, una pequeña meditación, relax, respiraciones, algo que inicie el trabajo y coloque a todos en el lugar de disponibilidad, apertura y compromiso que necesitamos.

Por último huelga decir que todo este trabajo está dentro del compromiso de confidencialidad, es decir : no puede ser comentado fuera del taller las dinámicas de una constelación en concreto ni decir qué persona planteó el tema.

lunes, 27 de marzo de 2017

JERARQUÍA Y ORDEN: CARRILES DEL BUEN AMOR


Cuando Hellinger comenzó a hablar de "los órdenes del amor" realmente fue algo novedoso e impactante, un verdadero oxímoron. Orden y amor parecen antitéticos. Uno piensa en amor y asocia con tantas palabras, pero ninguna seguramente sea "orden".  Cosas de alemán! tendemos a pensar con todo el prejuicio desplegado.
Sin embargo, y a través de la herramienta de las constelaciones familiares, vamos viendo que sí, que son palabras que van bien juntas. Que el amor sin orden puede provocar tanto daño como agua desbocada, y  que el orden es lo que le da continente, curso, carril a ese torrente.
Dentro de esa idea del orden hay algunas ideas guía: por ejemplo, que "los padres dan y los hijos toman". Eso tiene sentido, para empezar, pensando en la propia vida, los padres la dan y los hijos la toman. Desde ese momento los hijos "son" sus padres y lo son así tal como son sus padres: sin añadir, ni evitar, ni negar nada.
Eso obviamente genera un gran desnivel entre padres e hijos y marca la primer gran jerarquía entre unos y otros: lo que dan los padres es tan grande que es "impagable", como hijos nada podemos hacer para no tener "deuda". O tal vez sí: hacer algo bueno con nuestra vida, no mirar atrás, tratar de tener una buena vida, darle contenido, sentido, propósito. Tal vez sea una manera de "pagar".
Quien toma así su vida, de alguna manera está honrando en su corazón a quien se la dió.
También hay otros tres aspectos que tienen que ver con la jerarquía en un sistema familiar, que están dados por el tiempo, peso y función que cumple cada uno.
En general en sistemas relacionales (parejas, por ej) los nuevos tienen prioridad sobre los anteriores. Entre padres e hijos y entre hermanos la importancia va de los mayores a los menores. El mayor peso lo tiene el o la responsable de la seguridad de la familia.
Cuando hay un trastorno en el dar y el tomar entre hijos y padres eso desborda en otros vínculos a posteriori. Si como hijos los padres no han tomado suficiente de sus propios padres o parejas, entonces pretenderán que sus hijos cubran sus necesidades emocionales, provocando daño a los mismos. Cuando los padres necesitan algo se dirigen a sus parejas o a sus padres, si se dirigen a sus hijos esto significa una inversión, una perversión en la relación que llamamos parentificación. De la parentificación los hijos en general no pueden defenderse, son "llevados" hacia ella.
En el mismo sentido decimos que lo que ocurre u ocurrió entre los padres no le incumbe al hijo, porque de lo contrario se crea una confianza y una intimidad con los hijos y no con la pareja. Los hijos no deben ser involucrados en problemas entre los padres, así como con parejas anteriores.

No importan tanto los defectos o virtudes del dado de vida (los padres) porque lo que los hace padres es algo que no es moral. Lo esencial viene por el sexo y el parto. Es decir que la actitud de "tomar" al padre y a la madre es independiente de las cualidades que éstos tengan.


LA FAMILIA Y SU "ORDEN"
¿Quiénes conforman una familia?La pregunta podrá parecer obvia, pero vamos a dar pautas acerca de lo que entendemos como familia desde la concepción sistémico hellingeriana. En principio diremos que la familia es una comunidad con un destino común. Y eso hace que formen parte personas que no necesariamente tienen un vínculo de sangre entre si. A la familia pertenecen:
-hij@ y sus herman@s
-padres y sus herman@s
-los abuelos
-todos los que hicieron lugar para otra persona (por ejemplo, las exparejas)
-todos aquellos cuya desgracia o regalo haya otorgado una ventaja para el sistema (una herencia fuera de la familia, o el  cobro de un seguro, por ejemplo)
Para que una familia sea "exitosa" (que el amor fluya entre sus integrantes, que establezca relaciones sanas)  debe tener en cuenta al menos tres cosas:
-la vinculación entre sus miembros
-el equilibrio entre dar y tomar (especialmente en las parejas)
-el respeto por el orden en las relaciones (los anteriores tiene prioridad, por ejemplo: los padres tienen prioridad sobre los hijos y el primogénito sobre sus hermanos) Al orden le es indiferente el comportamiento de los individuos. La única excepción es que el nuevo sistema (la nueva familia, la nueva pareja) tiene prioridad sobre el anterior.
-el derecho a pertenecer (todos los miembros pertenecen por igual, nadie puede negar el lugar a nadie)
-ley del número completo (incluir  todos, también a los que por alguna razón han sido excluidos, completa nuestra imagen interior de la familia de la que venimos)
-reconocer que todo es pasajero:  pertenecer y reconocer el sistema para dejarlo, para olvidarlo, para independizarme